Ataque de extroversión
De explosión
No tiene remedio
No hay solución en un ciclo
Inquebrantable
Ataques de fuego abierto
Sin general que los comande
Se esparce a campo traviesa
Mata a quien lo sienta
Ya es demasiado
No tiene sentido
Un libro abierto sin lector
Una vela sin insomne
La vigilia sin el sueño
Ya es demasiado
Y soy presa de mi propia explosión
No puede ser justo
Tener un duelo tan memorable
Resaltando los altos
Y ser yo misma
No es justo que vengas invitado
A quitarme el poder de quien ya no espera
Y no es justo esperar
Y aparecer cuando vuelvo la cara
La espera es un parásito.
martes, 9 de febrero de 2016
domingo, 7 de febrero de 2016
Curiosa la conducta de esta criatura.
Se ha pasado cerca de 8 horas pensando
Diremos, pensando, a la postura que enlaza las piernas
y en las cae recae un torso blanco y suave.
La mitad del cuerpo queda atrás,
la otra se desliza hacia el frente
como si viviera una existencia aparte
y absorta canta a la tierra.
Digamos que pensar es resolver el espacio con la mirada
De apretar los labios cada par de minutos
Un parpadeo lento
Un suspiro dormido.
No dice nada,
pero cuando alguien le habla, sonríe.
No. No está pensando. El pensamiento no sonríe.
Está sintiendo.
Se ha pasado cerca de 8 horas pensando
Diremos, pensando, a la postura que enlaza las piernas
y en las cae recae un torso blanco y suave.
La mitad del cuerpo queda atrás,
la otra se desliza hacia el frente
como si viviera una existencia aparte
y absorta canta a la tierra.
Digamos que pensar es resolver el espacio con la mirada
De apretar los labios cada par de minutos
Un parpadeo lento
Un suspiro dormido.
No dice nada,
pero cuando alguien le habla, sonríe.
No. No está pensando. El pensamiento no sonríe.
Está sintiendo.
domingo, 24 de enero de 2016
Exista o no
la mar altanera
que venga rauda
y que roce mis pies
y que después
me queme el habla
Exista o no
el amor y su revés
yo seguiré cantando
cuando abras la ventana
yo seguiré cantando
Exista o no
un motivo
una canción
donde los ojos se tranquen
que frenen la paciencia
y un impulso que se lleve
toda mi inocencia
la mar altanera
que venga rauda
y que roce mis pies
y que después
me queme el habla
Exista o no
el amor y su revés
yo seguiré cantando
cuando abras la ventana
yo seguiré cantando
Exista o no
un motivo
una canción
donde los ojos se tranquen
que frenen la paciencia
y un impulso que se lleve
toda mi inocencia
domingo, 17 de enero de 2016
Ai si ded pipol
Cuanto más me pongo a pensar no dejo de asegurar que ya lo había visto antes. Un poco de lejos, pero antes que sucediera, un poco de cerca, pero no lo suficiente. Siempre tuve la sensación de estar viéndolo a través de mis ojos de vidrio trizado, como si cada fracción de él pudiera entrever dimensiones distintas de la misma cosa. Y esa cosa no eras tú precisamente, pero eras algo como tú. No vale la pena describirte, porque basta decir que te vi de verdad, te vi como si no existiera ninguna realidad excepto tu existencia. Tanto o más que un dios, pero también mucho de bestia. Tanto o más que una luz, pero con la sombra oculta, con la humilde capucha de la modestia. Eras de este mundo, pero en realidad, no lo sé.
Cuando recuerdo tantas cosas que he visto en el medio de la noche, por ahí por las 3 de la mañana, me encuentro agitada y rebuznando en mi cama como un animal asustado. La verdad abruma. Saber que te ha llegado una "carta" de dudoso origen especialmente para ti pero que no tienes puta idea de cómo leerla, cuándo leerla, o si en realidad no dice nada y ese es el mensaje, es tragicómico, por decir lo menos. Así venías tú, y así venía un numeral vertiginoso de detalles que días después me enteraba que se convirtieron en hechos bien precisos, como la muerte.
Le dicen sueños.
No sé si creerles.
Cuando recuerdo tantas cosas que he visto en el medio de la noche, por ahí por las 3 de la mañana, me encuentro agitada y rebuznando en mi cama como un animal asustado. La verdad abruma. Saber que te ha llegado una "carta" de dudoso origen especialmente para ti pero que no tienes puta idea de cómo leerla, cuándo leerla, o si en realidad no dice nada y ese es el mensaje, es tragicómico, por decir lo menos. Así venías tú, y así venía un numeral vertiginoso de detalles que días después me enteraba que se convirtieron en hechos bien precisos, como la muerte.
Le dicen sueños.
No sé si creerles.
martes, 20 de mayo de 2014
domingo, 20 de octubre de 2013
La casa vacía
unas veinte veces por mes
mientras más evita mi ausencia
yo más me hago ausente
me hago pequeña
pero jamás ligera
yo me hago con las tijeras
un poder sucedáneo de cambiar
pero jamás ha sido cierto
que el papel puede volverse a unir
que los errores se pueden arreglar
no es que el pensamiento se oscurezca
no es que los sentidos se aplasten
yo pienso, entre el límite de la calma y el tormento
no merezco nada más que poca cosa
aunque discrepen las mejores intenciones
yo pienso, no se acerquen más
al monstruo que habita en mí
los he invadido
como las ratas que husmean lo ajeno
como cuando entran a sus casas, roendo
y mi casa está vacía
como debe ser
y que no sea admisible mi sentimiento egoísta y arrogante
por ninguno de sus oídos
por ninguna de sus preocupaciones
ni por mi boca envenenada
como debe ser.
unas veinte veces por mes
mientras más evita mi ausencia
yo más me hago ausente
me hago pequeña
pero jamás ligera
yo me hago con las tijeras
un poder sucedáneo de cambiar
pero jamás ha sido cierto
que el papel puede volverse a unir
que los errores se pueden arreglar
no es que el pensamiento se oscurezca
no es que los sentidos se aplasten
yo pienso, entre el límite de la calma y el tormento
no merezco nada más que poca cosa
aunque discrepen las mejores intenciones
yo pienso, no se acerquen más
al monstruo que habita en mí
los he invadido
como las ratas que husmean lo ajeno
como cuando entran a sus casas, roendo
y mi casa está vacía
como debe ser
y que no sea admisible mi sentimiento egoísta y arrogante
por ninguno de sus oídos
por ninguna de sus preocupaciones
ni por mi boca envenenada
como debe ser.
sábado, 24 de agosto de 2013
A veces me urge
con cierta desesperación
encontrar una ventana
que ojalá fuera una persona
poder lanzarme y salir
mientras me susurra
que ya se había lanzado antes
viva voz de la experiencia
que guíe el impulso
la tristeza nocturna
para poder aterrizar
sobre la tierra calma
que me susurre
"te entiendo profundamente"
y esas veces
son las veces que son... más veces.
Muchas veces.
con cierta desesperación
encontrar una ventana
que ojalá fuera una persona
poder lanzarme y salir
mientras me susurra
que ya se había lanzado antes
viva voz de la experiencia
que guíe el impulso
la tristeza nocturna
para poder aterrizar
sobre la tierra calma
que me susurre
"te entiendo profundamente"
y esas veces
son las veces que son... más veces.
Muchas veces.
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